Blog de Harry Beda

13 octubre, 2017

El Atlántico Norte: un tesoro de viento para las renovables

Por Harry Beda.Los océanos contienen el 97% del agua de todo el planeta, pero además también podrían contener otro tipo de tesoro: la clave del futuro de las energías renovables. En concreto, el Atlántico Norte sería una “reserva” enorme de energía eólica, a la luz de las últimas investigaciones de Anna Possner y Ken Caldeira, del Instituto para la Ciencia Carnegie, en Washington (Estados Unidos).

Hasta ahora sabíamos que, gracias a unas velocidades del viento más altas en promedio sobre el océano que sobre la tierra, las turbinas eólicas en el océano abierto podrían interceptar cinco veces más energía que las instaladas en tierra. Lo que desconocíamos es que los vientos oceánicos más rápidos pueden convertirse realmente en mayores cantidades de electricidad, tal y como exponen Posser y Caldeira, en la revista Proceedings.

Los investigadores han descubierto que el arrastre introducido por las turbinas eólicas no ralentizaría los vientos tanto como en tierra. Esto se debe en gran parte a las grandes cantidades de calor, que fluyen desde el Atlántico Norte hacia la atmósfera que lo rodea, especialmente durante el invierno. Este contraste genera ciclones, o sistemas de baja presión, que atraviesan el océano y son muy eficientes a la hora de atraer la energía de la atmósfera superior hasta la altura de las turbinas.

Según explica Possner: “descubrimos que los gigantescos parques eólicos oceánicos serán capaces de aprovechar la energía de los vientos, en gran parte de la atmósfera, mientras que los parques eólicos en tierra siguen estando limitados por los recursos eólicos cercanos a la superficie”.Energ

Energía de extrema estacionalidad

La investigación también ha puesto de manifiesto la extrema estacionalidad del recurso. Durante el periodo de invierno cuando se darían las mejores condiciones, debido al calor que desprende el océano Atlántico Norte hacia la atmósfera. Este calor es lo que determinaría, según los científicos, que la cantidad de energía eólica generada fuese tan inmensa, que podría potencialmente satisfacer toda la demanda energética mundial. Sin embargo, en verano la energía generada sólo cubriría el suministro eléctrico de Europa.

Sin duda, Posser y Caldeira han conseguido con su trabajo incentivar a los “cazatesoros” de la energía y dar un impulso al desarrollo, aún embrionario, de la energía eólica en aguas profundas del océano abierto.

Energía eólica, Energía renovable, Harry Beda , , , , ,

Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *