Blog de Harry Beda

20 octubre, 2017

Molinos flotantes: energía eólica en alta mar

Por Harry Beda. El primer parque eólico flotante del mundo, Hywind Scotland, comenzó recientemente a suministrar electricidad a más de 20.000 hogares. Aunque su capacidad es relativamente modesta, (30MW comparados con los varios cientos que producen los grandes parques eólicos marinos convencionales) Hywind es un hito importantísimo que servirá de modelo a futuras instalaciones.  

Ya explicamos aquí la enorme cantidad de energía eólica que atesoran los océanos. Sin embargo, buena parte de esta riqueza, en torno a un 80%, se encuentra en aguas profundas. Actualmente, la mayoría de los molinos offshore están cimentados en el fondo marino por lo que precisan profundidades máximas de en torno a los 50 metros.

Clave para extender los beneficios de la energía eólica marina

La tecnología eólica flotante permitirá que esta manera de producir energía limpia, muy centrada en costas de aguas poco profundas y fuertes vientos como las del Mar del Norte o el Báltico, pueda extenderse a otras zonas.

Por ejemplo, España, pese a contar con casi de 8.000 kilómetros de costa y estar entre las potencias mundiales en el desarrollo de energía eléctrica terrestre y marina no ha instalado aún ningún parque offshore. Factores como la relativa escasez de viento en las zonas cercanas a la costa, las profundidades inadecuadas y las consideraciones medioambientales han frenado hasta ahora el desarrollo de la eólica marina.

Sin embargo, los molinos flotantes podrían cambiar esa situación y permitir a este país contar con más de 500MW instalados en 2030 según estimaciones de la Universidad de Santiago.

Parques eólicos en alta mar

Mientras que la mayoría de los parques offshore convencionales se sitúan a pocos kilómetros de la costa, Hywind Scotland flota en alta mar a 25 kilómetros de Peterhead, al este de Escocia.

La profundidad en esta zona del Mar del Norte alcanza los 130 metros por lo que para mantener las turbinas en su sitio se recurre a enormes cadenas ancladas al lecho marino. De la estabilidad se encarga la torre tubular que soporta la turbina y que se prolonga, lastrada con agua y rocas, hasta 78 metros por debajo de la línea de flotación. Aun así los molinos están sometidos al movimiento del oleaje por lo que un sistema electrónico lo compensa ajustando continuamente el ángulo de las palas.

Aunque la de Hywind Scotland es la primera en alcanzar la fase de operación comercial, existen distintas tecnologías en desarrollo que compiten por predominar en la nueva generación de parques eólicos marinos.

Energía, Energía eólica, Harry Beda , , ,

Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *